Como todos los años, el 17 de mayo se conmemora el el Día Internacional de Lucha Contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, marcando el 36º aniversario de la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por la Organización Mundial de la Salud en 1990. Desde entonces, este día constituye una instancia de visibilización y denuncia de las múltiples formas de violencia, exclusión y desigualdad que continúan afectando a las personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, trans, intersex, no binarias y otras identidades y expresiones de género disidentes.
A pesar de los avances normativos y del reconocimiento de derechos conquistados gracias a las luchas de los movimientos LGBTNBIQ+, las situaciones de discriminación persisten en distintos ámbitos de la vida social. Las violencias simbólicas, institucionales, económicas y físicas continúan condicionando las trayectorias educativas, laborales, y afectivas de muchas personas de este colectivo. Los discursos de odio, el hostigamiento, la invisibilización y las barreras de acceso a derechos impactan especialmente sobre las personas trans y travestis, quienes siguen enfrentando profundas desigualdades estructurales.
En este contexto, las universidades públicas tienen un rol fundamental en la construcción de espacios democráticos, inclusivos y libres de violencias. Comprometidas con los derechos humanos y la igualdad de género, estas instituciones vienen desarrollando políticas, dispositivos y acciones orientadas a prevenir y abordar las violencias por motivos de género y diversidad sexual.
El trabajo articulado desde la Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y contra las Violencias (RUGE-CIN) fue clave para fortalecer estos procesos en el sistema universitario público. A través de investigaciones, capacitaciones, relevamientos y materiales pedagógicos, la red ha contribuido a visibilizar las desigualdades que atraviesan las personas LGBTI+ en el ámbito académico y a construir herramientas institucionales para su abordaje.
De todo este trabajo se destaca el capítulo “Tres representaciones y más preguntas. Las situaciones de discriminación y violencia de las personas LGBTNBIQ+ en las universidades públicas argentinas”, publicado recientemente en La década luchada. 10 años de protocolos, trabajo y militancia por universidades libres de violencias por motivos de género. Se trata de una compilación colectiva de la RUGE y EDULP (Editorial de la Universidad Nacional de la Plata) en la que también participó el equipo de la Secretaría de Igualdad, Derechos y Diversidad. Advierte sobre una dimensión todavía insuficientemente visibilizada: la baja proporción de consultas y denuncias formales realizadas por personas LGBTNBIQ+ en comparación con mujeres cis-heterosexuales en los dispositivos institucionales de los protocolos.
Esto puede contrastarse con los datos arrojados por el Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina (2024), en el que se expone que en distintos ámbitos educativos aproximadamente 1 de cada 6 personas sufrió situaciones de discriminación por parte de docentes o autoridades institucionales, mientras que 1 de cada 5 las experimentó por parte de sus pares.
Entre las posibles causas de por qué no acuden a los protocolos de intervención, las autoras mencionan el temor a la exposición, la falta de redes de contención, la desconfianza en las instituciones y la percepción de que muchos dispositivos fueron históricamente pensados desde experiencias cisheterosexuales. También señalan la baja participación de personas LGBTI+ dentro de los equipos de atención y acompañamiento como posible factor de dificultad para construir confianza y garantizar espacios verdaderamente accesibles e inclusivos: “Habitar los espacios institucionales de género desde la disidencia implica también disputar estos sentidos, visibilizar trayectorias y reconfigurar las formas de acompañar” (p. 108).
Estas experiencias impactan tanto en las trayectorias académicas como en las condiciones de permanencia y participación plena dentro de las instituciones. Frente a ello, resulta imprescindible seguir fortaleciendo políticas institucionales de prevención, acompañamiento y promoción de derechos que garanticen el acceso a una educación superior libre de discriminación y que celebre la diversidad.
Desde la Secretaría de Igualdad, Derechos y Diversidad de la Universidad Nacional de las Artes reafirmamos el compromiso con la construcción de una universidad pública inclusiva, democrática y libre de violencias, promoviendo el respeto por la diversidad sexual y de género como parte fundamental de una convivencia basada en la igualdad, la dignidad y los derechos humanos.
A continuación, se comparten diversos recursos institucionales disponibles para acompañar a cada persona en su recorrido por la universidad:
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Datos de contacto
Secretaría de Igualdad, Derechos y Diversidad UNA
rectorado.igualdad@una.edu.ar
En este contexto, las universidades públicas tienen un rol fundamental en la construcción de espacios democráticos, inclusivos y libres de violencias. Comprometidas con los derechos humanos y la igualdad de género, estas instituciones vienen desarrollando políticas, dispositivos y acciones orientadas a prevenir y abordar las violencias por motivos de género y diversidad sexual.
El trabajo articulado desde la Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y contra las Violencias (RUGE-CIN) fue clave para fortalecer estos procesos en el sistema universitario público. A través de investigaciones, capacitaciones, relevamientos y materiales pedagógicos, la red ha contribuido a visibilizar las desigualdades que atraviesan las personas LGBTI+ en el ámbito académico y a construir herramientas institucionales para su abordaje.
De todo este trabajo se destaca el capítulo “Tres representaciones y más preguntas. Las situaciones de discriminación y violencia de las personas LGBTNBIQ+ en las universidades públicas argentinas”, publicado recientemente en La década luchada. 10 años de protocolos, trabajo y militancia por universidades libres de violencias por motivos de género. Se trata de una compilación colectiva de la RUGE y EDULP (Editorial de la Universidad Nacional de la Plata) en la que también participó el equipo de la Secretaría de Igualdad, Derechos y Diversidad. Advierte sobre una dimensión todavía insuficientemente visibilizada: la baja proporción de consultas y denuncias formales realizadas por personas LGBTNBIQ+ en comparación con mujeres cis-heterosexuales en los dispositivos institucionales de los protocolos.
Esto puede contrastarse con los datos arrojados por el Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina (2024), en el que se expone que en distintos ámbitos educativos aproximadamente 1 de cada 6 personas sufrió situaciones de discriminación por parte de docentes o autoridades institucionales, mientras que 1 de cada 5 las experimentó por parte de sus pares.
Entre las posibles causas de por qué no acuden a los protocolos de intervención, las autoras mencionan el temor a la exposición, la falta de redes de contención, la desconfianza en las instituciones y la percepción de que muchos dispositivos fueron históricamente pensados desde experiencias cisheterosexuales. También señalan la baja participación de personas LGBTI+ dentro de los equipos de atención y acompañamiento como posible factor de dificultad para construir confianza y garantizar espacios verdaderamente accesibles e inclusivos: “Habitar los espacios institucionales de género desde la disidencia implica también disputar estos sentidos, visibilizar trayectorias y reconfigurar las formas de acompañar” (p. 108).
Estas experiencias impactan tanto en las trayectorias académicas como en las condiciones de permanencia y participación plena dentro de las instituciones. Frente a ello, resulta imprescindible seguir fortaleciendo políticas institucionales de prevención, acompañamiento y promoción de derechos que garanticen el acceso a una educación superior libre de discriminación y que celebre la diversidad.
Desde la Secretaría de Igualdad, Derechos y Diversidad de la Universidad Nacional de las Artes reafirmamos el compromiso con la construcción de una universidad pública inclusiva, democrática y libre de violencias, promoviendo el respeto por la diversidad sexual y de género como parte fundamental de una convivencia basada en la igualdad, la dignidad y los derechos humanos.
A continuación, se comparten diversos recursos institucionales disponibles para acompañar a cada persona en su recorrido por la universidad:
- Protocolo para la atención de personas en situación de disciminación o violencia por motivos sexogenéricos
- Consejería en promoción de derechos en salud y género
- Formulario de cambio registral acorde a la Ley de Identidad de Género
- Guía para el acompañamiento de la comunidad universitaria trans, travesti y no binarie
- Capacitaciones en género y diversidad “Ley Micaela”
- Guía de uso del lenguaje inclusivo
- Consejería en promoción de derechos en salud y género
- Formulario de cambio registral acorde a la Ley de Identidad de Género
- Guía para el acompañamiento de la comunidad universitaria trans, travesti y no binarie
- Capacitaciones en género y diversidad “Ley Micaela”
- Guía de uso del lenguaje inclusivo
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Datos de contacto
Secretaría de Igualdad, Derechos y Diversidad UNA
rectorado.igualdad@una.edu.ar