La UNA despide un 2025 que quedará marcado como un año de trabajo colectivo, debate democrático y crecimiento institucional. En un contexto nacional profundamente desafiante para la educación pública universitaria, nuestra comunidad hizo valer su compromiso con la defensa de la educación artística como derecho social fundamental y como aporte decisivo a la construcción cultural de nuestro país.
Este año comenzó con la realización de la 5ta edición del FAUNA, el único festival universitario del país en el que estudiantes y graduades comparten con la comunidad toda su potencia creadora, y culminó con al aprobación del nuevo Estatuto de la UNA, que expresa la identidad, los valores y la proyección futura de nuestra universidad. Entre ambos hitos encontramos crecimiento: ampliación y federalización de la oferta educativa; mayor acercamiento a la comunidad a través de programas, cursos y diplomaturas; internacionalización de saberes; formación en oficios, actos de colación de grado y posgrado; jornadas de investigación; estrenos de contenidos audiovisuales, y una valiosa agenda de producciones artísticas que forman parte del circuito cultural de nuestro país.
En cada una de estas acciones se visibilizó la fuerza de una comunidad que produce, investiga y celebra la cultura artística pública, incluso en condiciones adversas. La aprobación del nuevo Estatuto representa, sin duda, el gesto democrático más profundo de este año, porque no solo renovó nuestro texto institucional, sino que reafirmó que la educación artística pública es un bien social irrenunciable.
En ese sentido, el cierre del año con la aprobación del nuevo Estatuto de la UNA representa mucho más que un acto institucional: es la culminación de un proceso colectivo, plural y deliberativo, donde estudiantes, docentes, nodocentes y graduades participaron activamente en el debate y construcción de un documento que convierte a la UNA en una institución con un marco jurídico actualizado, sólido y democrático, capaz de sostener su autonomía universitaria en tiempos difíciles para la educación pública. Reafirma, de manera explícita la autonomía consagrada por la Constitución Nacional, fortalece la vigencia de la Ley de Educación Superior y consolida derechos laborales y académicos.
Al cerrar este año, valoramos el compromiso y la participación de cada persona que hace posible la UNA: quienes enseñan, quienes investigan, quienes crean arte y quienes sostienen con su trabajo cotidiano la vida universitaria. Seguimos firmes en la defensa de la Universidad Pública, en la promoción de la diversidad, la justicia social, y en la convicción de que las artes son una forma de conocimiento indispensable para imaginar y crear futuros posibles.
¡Que el 2026 nos encuentre con nuevos desafíos, creatividad y la misma fuerza colectiva para enfrentarlos!
En cada una de estas acciones se visibilizó la fuerza de una comunidad que produce, investiga y celebra la cultura artística pública, incluso en condiciones adversas. La aprobación del nuevo Estatuto representa, sin duda, el gesto democrático más profundo de este año, porque no solo renovó nuestro texto institucional, sino que reafirmó que la educación artística pública es un bien social irrenunciable.
En ese sentido, el cierre del año con la aprobación del nuevo Estatuto de la UNA representa mucho más que un acto institucional: es la culminación de un proceso colectivo, plural y deliberativo, donde estudiantes, docentes, nodocentes y graduades participaron activamente en el debate y construcción de un documento que convierte a la UNA en una institución con un marco jurídico actualizado, sólido y democrático, capaz de sostener su autonomía universitaria en tiempos difíciles para la educación pública. Reafirma, de manera explícita la autonomía consagrada por la Constitución Nacional, fortalece la vigencia de la Ley de Educación Superior y consolida derechos laborales y académicos.
Al cerrar este año, valoramos el compromiso y la participación de cada persona que hace posible la UNA: quienes enseñan, quienes investigan, quienes crean arte y quienes sostienen con su trabajo cotidiano la vida universitaria. Seguimos firmes en la defensa de la Universidad Pública, en la promoción de la diversidad, la justicia social, y en la convicción de que las artes son una forma de conocimiento indispensable para imaginar y crear futuros posibles.
¡Que el 2026 nos encuentre con nuevos desafíos, creatividad y la misma fuerza colectiva para enfrentarlos!